La ascendente fascinación por el asco y las reacciones extremas en los festivales de cine se ha anotado un nuevo y anunciado capítulo con el estreno en Cannes de Crimes of the future, la última película de David Cronenberg -un totem de lo visceral-. Algo que el propio director adelantó al saberse que volvería al festival más prestigioso del mundo tras varios años de ausencia, pero que ya han constatado medios y público a partes iguales tras su primer visionado.

Al otro lado de la operación, la acogida general: aplausos. En concreto, siete minutos de pleitesía al finalizar la película en el pase general que si bien no valen para hacerle entrar en el top diez de películas más ovacionadas de Cannes, sí revitalizan el interés en su obra y justifican por sí solos toda la expectación creada. Crimes of the future tiene, por cierto, la bendición de Guillermo del Toro, que es quien ostenta este curioso récord con más de 20 minutos de aplausos por El laberinto del fauno en 2007.

Variety, en una detallada crónica de la proyección, ha contado por “docenas” los abandonos de la sala en el pase general y cifrado en “cinco” los del pase de prensa, destacando además la diferencia de acogida entre unos y otros -sensiblemente más fría la segunda, algo que tampoco puede sorprender a nadie dada la relación tan distante entre la obra de Cronenberg y el grueso académico-. Variety también enumera algunas de las escenas más problemáticas de la película, entre ellas una autopsia al cadáver de un niño u otras con orgasmos lamiendo heridas.

«Cualquiera puede follar con un coche, pero sólo Cronenberg puede hacerle el amor»

Estos segmentos recuperan sensaciones del momento cumbre de su carrera -precisamente la polémica con Crash en Cannes- y también revitaliza el interés del mismo año pasado cuando Julia Docournau conquistó el festival con Titane en lo que parecía un punto de inflexión general a este lado de la industria. Tal ha sido el enlace entre ambos universos que ha habido quien ha expresado incluso una referencia visual explícita: «Cualquiera puede follar con un coche, pero sólo Cronenberg puede hacerle el amor».

Cronenberg y Sitges

Sea como fuera, Crimes of the future (que se estrena el 3 de junio en Estados Unidos) sigue sin distribuidor en España y la cacareada y por lo visto merecida atención que arrastre post Cannes podrá ser consolidada en alguno de los festivales maestros de nuestro país, bien San Sebastián (16-24 de septiembre) o Sitges (6-16 de octubre), que como es habitual librarán una importante batalla por proyectarla a poder ser en primicia.

Maps to the stars (2014), penúltima película de Cronenberg hasta la fecha, ya estuvo en Sitges y desde entonces las referencias se limitaban a la presentación de la adaptación de Rabia a cargo de las hermanas Soska (2019) y del premio a su hijo Brandon por Possessor en 2020, además del recuerdo vaporoso de su obra inspirado por la comentada presencia de Titane en la pasada edición.

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