Sitges 2021 ya pesca en el SXSW

Gaia Sitges 2021 La sudafricana Gaia estará en Sitges

Queda un mundo para el 7 de octubre, pero Sitges 2021 se mueve desde hace semanas y, como es de esperar en un evento de esta magnitud, ya ha empezado a cerrar los primeros títulos a la programación de la 54ª edición. Y también, como es tradición, son títulos que ya han sido proyectados y reseñados en uno de los festivales referencia que suele alimentar su parrilla, como es el SXSW que el año pasado no se celebró por estar agendado en mitad de lo peor de la pandemia.

Offseason, de Mickey Keating, es una de esas primeras películas que The Last Journo puede avanzar podrá verse en Sitges 2021. Keating ya puede considerarse un habitual de Sitges: en 2016 presentó Carnage Park, incluido en la sección Panorama Fantàstic; y un año después, en 2017, volvió con Psychopaths, un neo-noir de terror que llamó la atención por su trato narrativo y fotografiado. No por nada está considerado, sin haber cumplido los 40, un talento emergente del género que, eso sí, aún está a la espera de esa gran obra que lo consagre.

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En Offseason, Keating devuelve a Sitges el cine de cultos que tan buena acogida suele recabar sobre todo en sesiones nocturnas. La película tiene la bendición de Bloody Disgusting, que advierte sin embargo que todo el potencial de Keating sigue quedándose corto para las películas de bajo presupuesto. Otros medios como Rue Morgue destacan la factura visual y de sonido, y en Slash Film llegan a comparar su premisa original con la célebre La niebla de Carpenter. Como curiosidad, en el reparto repite Jeremy Gardner, cuyo personaje en After Midnight impactó en Sitges 2019.

Gaia: vuelve el terror sudafricano

Otra película cuya incorporación era un secreto a voces es la sudafricana Gaia, de Jaco Bouwer, cuyos comentarios han sido más generosas. Gaia ya ha sido etiquetada como la cinta de eco-terror del año, aunque algunos detalles de su argumento también descubren un horror cósmico que inevitablemente va a recordar a la especialísima Color out of space de Richard Stanley. En Gaia, una fuerza sobrenatural recuerda al ser humano que las normas del mundo en el que vive no las dictan ellos. Premisa muy similar, por cierto, a otra película del estilo, In the Earth (Ben Wheatley) proyectada en Sundance y que sin embargo no ha logrado (como casi todo lo de Wheatley) consenso en la crítica.

Sitges ha sido siempre un generoso receptor de cintas de eco-terror, desde que en 1979 proyectara -y premiara- Long Weekend, de Colin Eggleston. De hecho, también hizo hueco en su parrilla al remake dirigido por Jaime Blanks en 2008. The Bay (Sam Levinson, 2012) y La Nuée (Just Philippot, 2020) han sido otros representantes de un subgénero cuyo auge parece inevitable habida cuenta del boom que ha experimentado en los últimos años, enfatizado en otros títulos fuera del festival como Annihilation (Alex Garland, 2018), The Happening (M. Night Shyamalan, 2008) o las distopías relacionadas con Mad Max a la cabeza. Gaia además recogerá el testigo de Fried Barry (2020) como exponente del terror sudafricano en Sitges.

Otras películas pendientes

Tras la experiencia del pasado año, en el que el festival tuvo que simultanear su celebración física con una división digital de su parrilla -que funcionó a las mil maravillas y permitió acceder a la mayoría del catálogo a precios más que razonables-, la principal duda es si el festival repetirá modelo o si por el contrario apostará inequívocamente por el tradicional. Lo que sí es evidente es que este año la agenda promete, pues no hay que olvidar que -si todo sigue su curso- asistiremos a los nuevos trabajos de directores como M. Night Shyamalan, Alexandre Aja, Robert Eggers, James Wan o Paco Plaza, quien se supone que podría inaugurar o clausurar el festival con La abuela.

Otros títulos grandes aguardan su momento, empezando por las destacadas de Sundance (con Censor y The Blazing World a la cabeza), además de otros heredados del calendario maldito de 2020 con Halloween Kills, Antlers o Last night in Soho, todas presumiblemente a estrenar en octubre. Si el festival vuelve a apostar por incluir películas vistas en VOD internacional tampoco sería descabellado esperar a The Night House (16 de julio) o Candyman (27 de agosto). Puestos a soñar, cabe recordar que el reboot de la saga Resident Evil se aplazó a finales de noviembre, lo que abre una ventana de oportunidad incomparable. La ciencia, las distribuidoras y la mano maestra de los programadores serán los encargados de cerrar un plan que puede devolver a Sitges el aroma de gran festival internacional de terror que luce orgulloso en su tagline.