Into the Dark: Capítulos ordenados de peor a mejor

into the dark tv series 2019

Como parte del salvaje plan que Blumhouse parece haber tramado para conquistar el género fantástico y de terror, la serie Into the Dark cuenta con un espacio destacado. Desarrollada en exclusiva para Hulu -primera producción televisiva de la productora en solitario desde que en 2017 afianzó su división-, Into the Dark se estrenó en octubre de 2018 con el episodio The Body, a la larga uno de los peor valorados de la primera temporada y cuyo errático lanzamiento tuvo que reconquistar a la crítica en lo sucesivo con entregas de niveles muy variado, algunas de las cuales no están lejos de las mejores películas del género de los últimos años y otras que en cambio no ofrecerán demasiado material a la memoria. Es decir: el motto de Blumhouse, pero llevado a la televisión. Y sobre todo, a la televisión bajo demanda. Si hay en la actualidad un nombre garantía de impredecibilidad, ese es sin duda alguna el de Jason Blum y el cosmos que ha levantado en torno a su apellido.

Quizá este sea también uno de sus principales valores, una heterogeneidad que no hace prisioneros y que difícilmente puede arremolinar incondicionales. Sortea la obsesión por gustar. Pocas o ninguna de sus últimas producciones (y desde luego Into the Dark constituye una especie de necronomicón de esta idea) está diseñada para la temida unanimidad: así, es difícil que la productiva factoría Blumhouse se deje un hogar sin reseñar, una conversación sin conquistar o una web sin invadir. Todo el proceso creativo que acompaña está cerrado bajo llave, si bien parece firme la apuesta por la sátira en piel del nuevo entretenimiento. Into the Dark, como antología de entregas mensuales relacionadas con festividades nacionales e internacionales (Navidad, Halloween, Thanksgiving, Día de la Madre, Año Nuevo, April’s Fools…) tiene muchas cosas en común con otros grandes títulos televisivos del género, más o menos recientes, como Black Mirror o por alusiones, el original The Twilight Zone (revisado ahora por Jordan Peele y que en España irá bajo el sello Syfy). En cada uno de sus capítulos esconde una razón cinematográfica adquirida. Y los hay realmente buenos. Estos son, ordenados de peor a mejor, los episodios de la primera temporada. Toma nota:

Dirigida por Paul Davis, un neo-noir que peca de una tibieza noble que desde luego la aleja como el estreno ideal que sin duda Into the Dark merecía para enganchar al público. Turbia pero desangelada, no compite en absoluto con el resto de entregas de la serie y deja Halloween, la festividad por antonomasia del género, vacía de contenido y con una deuda por cobrarse.

📌 Te gustará si te gustaron… Piercing (2018), Muerte entre las flores (1990), Seven (1995) o Fargo (2014)

Un San Valentín incómodo en tres metros cuadrados con el casi siempre efectivo juego del ratón y el gato y los dobles reflejos de una misma medida. Producto de Albert Stamm (que ha trabajado en la serie Scream o Fear the Walking Dead además de dirigir The Last Exorcism), sí evoca el diálogo interior entre víctima y agresor que con tanta complejidad recoge hoy el debate público.

📌 Te gustará si te gustaron… Cube (1997), Durmiendo con su enemigo (1991), Black Mirror: White Bear (2013) o What keeps you alive (2018)

Una mini producción del prolífico Patrick Lussier (Scream, Mimic, Cursed, The Eye…) con una recreación de la agorafobia traumática y curiosos giros que la situarían más arriba en esta clasificación de no ser por lo exageradamente telegrafiado que está todo. Aunque contenta, parece más bien un manual de (des)instrucciones frente a lo que sería un ¿auto home-invasion?

📌 Te gustará si te gustaron… Dead End (2003), Scream (1996), El Resplandor (1980) o La Visita (2015)

Un behind the scenes inagotable que se despeña por sobreactuación cuando pretende tomar altura moral. A favor: a rebufo narrativo del movimiento Me Too, sirve una involuntaria autocrítica al aquelarre contemporáneo que compacta el lobby feminista. La brujería moderna al ataque con todas sus armas: la imposición de la autocensura a través del miedo. Por detrás de esto, poco.

📌 Te gustará si te gustaron… Assassination Nation (2018), The Craft (1996), Suspiria (1977/2018) o The Lords of Salem (2012)

El episodio más Black Mirror de toda la temporada, rodeado por la mística del progreso y cómo sirve, en las manos consideradas adecuadas -la madre, en este caso- a fines más perversos de lo que se podría soportar. «Si fuera un hombre me llamarían excéntrico o genio», una de las frases del guion, ayuda a contextualizar la idea amortiguando así el inevitable sopor de su descoordinación.

📌 Te gustará si te gustaron… Carrie (1976), Ghost in the Sell (1995), Origen (2010) o Black Mirror: Be Right Back (2013)

No disimula el sello Nacho Vigalondo y eso la hace especial: otra vez ese terror lisérgico de desdoblamiento que el director firmó en su segmento A is for Apocalypse dentro de la genial The ABCs of Death (2012), proyectada en esta ocasión en un agrio vistazo al consumismo de la época (Navidad) y una atmósfera febril de categoría con el juguete de moda tomando el control.

📌 Te gustará si te gustaron… Muñeco Diabólico (1988), The Twilight Zone: Living Doll (1963), Magic (1978) o Possum (2018)

Lo más cercano a una película de terror de la primera temporada, hurga en el trauma familiar de la pérdida. Una pausada historia sobre la aceptación, que si bien conecta a través de una escalada de tensión atípica, persigue la validación del mensaje a través de lo más obvio. Aun así, un notable episodio sin más tirantez que, quizá, su duración (90′).

📌 Te gustará si te gustaron… Las colinas tienen ojos (2006), Mamá (2013), Let me in (2008) o The melonheads (2011)

Inenarrable obra de Adam Mason que da continuidad a su última camada psicotrópica (Junkie, Hangman, Pig…) con un Hayes MacArthur colosal. Relato del cazador cazado (en este caso, un troll de internet trolleado hasta el límite en la vida real) con momentos estelares chapoteando en humor (muy) negro y decididamente no apto para todos los públicos.

📌 Te gustará si te gustaron… Mandy (2018), Repulsión (1965), Lost Highway (1997) o Enter the void (2009)

Una pequeña obra maestra de la prometedora Gigi Saul Guerrero que monta una pesadilla distópica sobre ideas más clásicas de realidades paralelas y androides al servicio de una nación: en este caso, como parte de un desarrollo de realidad virtual en el que los inmigrantes puedan vivir su sueño americano sin molestar a los estadounidenses de la vida real.

📌 Te gustará si te gustaron… Get Out (2017), The Handmaid’s Tale (2017), El show de Truman (1998) o Blade Runner (1982)

La historia definitiva sobre cuánto se ha despeñado la fama efímera y sus primerísimas consecuencias humanas en el mundo de la influencia artificial. Dirigido por una inspirada Sophia Takal (Always Shine, 2016) que recuerda al mundo qué hay debajo de la autoafirmación hiperbolizada de los influencers y su tóxica manera de interpretar la realidad (leer crítica entera).

📌 Te gustará si te gustaron… Like.Share.Follow (2017), Black Mirror: Nosedive (2016), The Twilight Zone: The Obsolete Man (1961) o Starry Eyes (2014)


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