«En España el terror sigue denostado a nivel premios»

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Tres actores, un perro y un hurón. José Luis Montesinos estrenó Cuerdas en Sitges 2019 y desde entonces todo ha ido hacia arriba: ventas internacionales, decente distribución en España y magníficas referencias en público y crítica. Pertenece a esa pequeña muestra de directores de largometraje noveles con probada experiencia previa en cortometrajes, televisión o publicidad. Otro de los hijos del trabajo y del fecundo momento que vive el género de terror. Él, Óscar Martín (Amigo), Artiz Moreno (Ventajas de viajar en tren), Galder Gaztelu-Urrutia (El Hoyo) o Denis Rovira (La Influencia) han llegado, aparentemente, para quedarse. Lo cual es una excelente noticia:

¿Qué contestas siempre que te comparan tu película con Cujo?

Es un verdadero honor, aunque más que con Cujo me inspiré en la atmósfera de Stephen King, sea en sus novelas o en sus películas. Para serte sincero, tomé más de Misery, y a nivel narrativa de otras películas de protagonistas que superan traumas en solitario como Gravity, Solo en la oscuridad, Perro Blanco… son los referentes que habíamos metido en la batidora siendo muchos de ellos inconscientes. Evidentemente de Cujo recuerdo más la novela que la película, porque soy de la generación que devoraba sus libros, incluyendo los de su época como Richard Bachman.

El clima de angustia es perfecto, todo lo que parece que va a salir mal sale mal. ¿Era imprescindible o te recreaste?

Ahí sale un poco el director malvado que uno lleva dentro… Es posible que me divirtiera poniéndoselo difícil a la protagonista y jugando con el espectador. Cuanta más angustia generas en torno a lo que le pasa, más contraes al espectador en la butaca, así que era prioritario que la mayoría de cosas no salieran bien. De ahí la frase que ella dice en la película: «Soy la puta buena suerte en persona».

¿Cómo es rodar una película entera con tres actores y un perro?

Era una de las premisas de las que partíamos: queríamos jugar con esos tres, cuatro pilares máximo y a partir de ahí generar una historia con pocos elementos, asumir ese reto y sacarle el máximo jugo posible. Me encanta cuando alguien resume la película como «la historia de una chica paralítica, un perro y un hurón en una casa». Cuando oigo eso me siento orgulloso, ha costado mucho construirla a nivel financiero: cuando hablas de estas cosas (animales, una chica paralítica…) cuesta venderla porque nadie se lo cree. Por eso tengo por costumbre agradecer a quienes creen antes y sobre todo a quienes van a creer después.

CRÍTICA DE CUERDAS

Puntuación: 3.5 de 5.

Diriges tu primer largo con 41 años, ¿sientes que has llegado a tiempo? ¿Cómo te ha acogido la industria?

Me comprometí conmigo mismo a hacerla antes de los 40 y lo hice. Todavía estoy desembarcando, aún me están acogiendo: a partir de ahora la peli es del público y de la industria y a ver qué tal. Espero que bien, de momento no tengo queja alguna. El público esta reaccionando muy bien, la estrenamos en Sitges, la han comprado en Estados Unidos, Japón, Corea, va a ir a Francia… ha superado totalmente nuestras expectativas. Sí que me gustaría que hubiera mayor facilidad a nivel salas, aunque muchos exhibidores han apostado por la película y espero que vengan más después.

Óscar Martín, director de Amigo, te nombraba entre los directores emergentes ya maduros a los que se ha tardado mucho tiempo en escuchar. ¿Ha faltado confianza?

Siempre que haces algo por primera vez tienes que demostrar. Te piden referencias y a veces los cortos y los premios no son suficiente: es estar en el momento adecuado con la historia adecuada. Yo no venía del género pero me fascina, lo uso como herramienta para explicar una historia que me obsesiona. Siempre he tratado este tipo de personaje. Sí que existe esa desconfianza cuando eres director de opera prima, pero nosotros de momento hemos demostrado que era posible hacer esta peli. El publico sale agradecido, se lo pasa bomba… En España se están explicando grandes historias a través del género, pero sigue muy olvidado. Sobre todo a nivel premios de cine, y eso que veníamos de un año con muy buenos títulos. Pero poco a poco.

RECUERDA > SITGES 2019

El año pasado la película de terror más taquillera en España (IT 2) ocupó el puesto 22 en recaudación total. ¿Se ha aburrido el público de los sustos convencionales?

Bueno, este año hemos empezado fuerte con Malasaña 32, esto puede dar la vuelta enseguida. Tenemos muy buenas historias con muy buenos profesionales detrás, y quizá lo que podría dar más cancha al público es que a nivel académico se tratara al género de terror como a otro cualquiera, con la voluntad de que llegara más al público, que se le reconociera como cualquier tipo de cine. El terror es una herramienta para explicar cuentos o personajes tanto o más atractivos que los de cualquier otro tipo de género.

¿Sentiste tras Sitges que la película funcionaría bien más allá del festival?

Uff, Sitges… aquello fue muy intenso, era la primera vez para mí, y con una opera prima en un festival de ese tipo, imagínate. Funcionó muy bien, Sitges es una prueba porque el publico es de género y te muestra igualmente si le gusta la peli como si no. Esta gustó, la gente ovacionaba algunas escenas, se habló muy bien del papel de Paula del Río… Era una película muy de público, muy festivalera. Luego hemos seguido nuestra andadura con algo de miedo porque no sabes si va a cruzar las fronteras, pero para nuestra sorpresa las distribuidoras se la han ido llevando a otros mercados. Ahí nos dimos cuenta de que creamos una historia comercial. Incluso hay opción de hacer un remake americano, estamos en negociaciones.

Como novel, ¿en qué tipo de directores o creadores crees que deben fijarse los aspirantes a contar buenas historias de terror?

Hay muchas referencias. Aquí en España están ahora Paco Plaza o Jaume Balagueró, que hicieron muy comercial el cine de terror. Pero si tengo que hablar de mí, yo me fijé mucho en historias de concepto más brutales con personajes llevados al extremo, sobre todo en la industria asiática, del cine coreano, que ya me gustaba antes de Parásitos. Y aparte de los clásicos (Hitchcock, Chicho Ibáñez… el otro día le confesé a su hijo que esta película tenia cositas de él). Y otros no tan asiduos al género, mira Haneke lo que hizo con Funny Games, que es angustiosa a más no poder. Lo que sí que haría es buscar la voz propia, que es la clave para explicar lo que te gusta y te obsesiona, y a partir de ahí las inspiraciones vendrán solas. 

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