Chris Coleman

Coleman: «A la gente le gustan las cenicientas»

Gales decoró su histórica clasificación para la Eurocopa de 2016 -58 años desde su única aparición, Suecia ’58, en un gran torneo- con la siempre agradecida épica del último minuto. Lo hicieron aplazando un mes la gesta para terminar certificando el acceso gracias a resultados de terceros, en una penúltima jornada en la que los de Gareth Bale y Aaron Ramsey cayeron 2-0 ante Bosnia. Sumar cuatro puntos de seis (y no encajar) ante Bélgica en el doble enfrentamiento entre los dos aspirantes de partida fue suficiente garantía, como así la regularidad e imponente contribución del mencionado Bale a su sostenibilidad competitiva, pues marcó siete y dio dos de los 11 goles totales de su selección rumbo a Francia. Gales, segunda de su grupo, habría pasado en cualquiera de las fases de clasificación de Eurocopas anteriores, ampliación de cupo aparte.

El hombre parapetado tras este triunfo por redondear es Chris Coleman, reputado exfutbolista, quien tras un vaivén de banquillos de clubes tomó las riendas de la selección en enero de 2012. Por entonces Gales era uno más, 82º en el ránking FIFA: la escalada hasta el 7º puesto de octubre de 2015 –habiendo superado el mes antes por primera vez a Inglaterra en el mismo- y el consecuente salto de calidad a las portadas –todavía un buen medidor de éxito- maquilla la carrera anterior de Coleman, en la que incluso dirigió a la Real Sociedad. Coleman, que se encontró con los problemas tradicionales de los anglosajones en España –idioma, cultura, ritmos horarios- duró hasta enero de la temporada que empezó (2007-2008). De su paso por España, así como de los temas sensibles sobre nombres concretos (Giggs, Ramsey y por supuesto el propio Bale) ha preferido no pronunciarse en esta entrevista exclusiva a The Last Journo: pero sí deja pistas, y no parece dispuesto a vivir del pasado, de lo que puede esperar Europa de su Gales en Francia:

P – Gales pudo ser el primero en clasificarse para la Euro pero tuvo que esperar casi al último día. Esa incertidumbre, ¿derivó en algún momento en temor por echar al traste tanto trabajo anterior?

R – No, siempre confié. Sentí que nos clasificados seguro después de ganar a Bélgica. Después ganamos a Chipre y empatamos con Israel, así que tenía bastante claro que nos clasificaríamos.

P – Eslovaquia, Inglaterra y Rusia. Ninguno de ellos parece particularmente fácil. ¿Realmente esperas superar la fase de grupos?

R – ¿Por qué no? Tenemos un excelente equipo, no veo razón por la que no podamos avanzar desde la fase de grupos. Y no espero que nadie vaya a confiarse tampoco ante nosotros.

P – En el Mundial de 1958 Gales sí superó esa fase de grupos y cayó en la siguiente ronda por sólo 1-0 ante Brasil. En un torneo como este hay trampas mortales tras cada esquina. ¿Sirve de inspiración el precedente?

R – No creo que vayamos a mirar mucho hacia atrás. En fútbol, como en cualquier otra cosa que te plantees como nación, hay que mirar siempre hacia delante.

(Coleman prefiere no contestar a las preguntas de cuánto depende el éxito de Gales de la inspiración de Bale y de cómo ha influido la trayectoria y figura de Ryan Giggs en el crecimiento de jugadores jóvenes galeses que tendrán la oportunidad que él nunca tuvo).

P – Mucha gente ha criticado el nuevo formato de 24 selecciones y atribuye a esto la clasificación de países como Islandia, Albania o el propio Gales. Pero hicisteis 21 de 30 puntos en la fase de clasificación, plantasteis cara a Bélgica… ¿Qué querrías responder a los escépticos?

R – Que es fantástico tener 24 selecciones. Y a la gente le gustan las cenicientas*, fíjate en la reacción al triunfo del Leicester City en la Premier. Gales, Irlanda del Norte, Albania e Islandia… Es fantástico para nosotros y para otros países pequeños como la República de Irlanda disputar una fase final. Lo hace diferente.

(Coleman evita otras tres preguntas específicas sobre el mejor rol para Bale en su opinión, el peso de Ramsey en la transición de ataque y su pasado entrenando en España).

P – ¿Qué aprende un entrenador del fútbol de selecciones? ¿Es más exigente que el de clubes?

R – En un club tienes a un grupo de jugadores contigo con regularidad: puedes trabajar más cosas, especialmente si los resultados no acompañan. Pero como seleccionador hay más espacio entre partido y partido, y si te soy sincero a veces encuentro eso algo frustrante. Pero he amado cada momento como seleccionador de mi país. Es el mayor honor, el mayor orgullo, que haya podido disfrutar como entrenador, haga lo que haga y gane lo que gane en el futuro.

P – Italia, Francia o España llegan a la Eurocopa con notables dudas. ¿Es Alemania, más allá de su condición de campeona del mundo, la favorita en solitario o todavía podemos esperar alguna sorpresa?

R – Alemania, España, Inglaterra, Italia… son todos países con una historia de la que enorgullecerse, además de tener muy buenos equipos. Lo saben todo sobre este tipo de torneos y cuánto exigen. Esto es nuevo para nosotros. Cuando juegas contra países como estos tienes que darlo todo si no quieres pagarlo. Pero sí, Alemania tiene ahora mismo a los mejores del mundo.


* Traducción libre del término original, underdog, sin equivalente en castellano.

Esta entrevista fue solicitada el viernes 11 de marzo de 2016 vía correo electrónico y respondida y recibida el viernes 6 de mayo a través del mismo cauce. Es preciso agradecer a Rob Dowling, del departamento de comunicación de la Federación de Fútbol de Gales (FAW) su disponibilidad y colaboración durante todo el proceso. Foto: Reuters

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