Florence Hardouin

La pionera de papel

La adición de Kosovo al mapa oficial del fútbol europeo en el último congreso de la UEFA celebrado en Budapest –y dirigido por Ángel María Villar, presidente en funciones en ausencia de Michel Platini- eclipsó un reclamo mínimo a la altura en cuanto a relevancia histórica: la designación de la francesa Florence Hardouin como primera mujer en el Comité Ejecutivo del organismo europeo en sus 62 años de existencia. En cambio, lo que debería resultar un hito –tardío- a vitorear por la masa regeneracionista, no ha hecho sino reproducir vicios conocidos, según parece dada la nacionalidad de Florence y su cercanía a Noël Le Graët, presidente de la Federación de Fútbol Francesa (FFF) e íntimo del propio Platini.

La alarma la hizo saltar la que era su alternativa en el puesto, la noruega Karen Espelund, en palabras a insideworlfootball.com: «Es lo que puede pasar con las elecciones políticas». Espelund trabaja en la UEFA desde junio de 1990, cargo que compagina con otros de representación en la FIFA desde 2013, y resulta ser una de las voces más autorizadas del fútbol femenino en todo el mundo, aunque le es más reconocida su crítica pública a los arcaicos modelos del fútbol europeo que amparaba Platini. En la votación, sacó 21 votos de 54 por 33 de Florence (es decir, 6 de cada 10 optaron por la desconocida), que ocupa un cargo por definir en la FFF (directora general según la nota de felicitación por la elección, pero obviada en el organigrama de su comité).

Mientras el TAS resuelve el último recurso del expresidente UEFA sobre la sanción de ocho años –rebajada a seis– impuesta por la FIFA, sus compañeros se han asegurado una nueva voz francesa en su órgano de gobierno. Villar se dirigió con el micrófono abierto a Espelund con un «Lo siento» que apenas hizo falta traducir, pero la nórdica tiene otra opción: ir a la elección de la representante europea en el nuevo Comité Ejecutivo FIFA, que asegura presencia femenina de las seis confederaciones. Una de las más visibles medidas de Infantino para la que Espelund se posiciona: «No decido yo, pero creo que debería haber dos voces femeninas distintas en Europa». A finales de mayo quedará cerrada la lista, de donde saldrá una elegida en septiembre que estrenará su cargo en octubre. Otra historia será comprobar si se votan nombres o banderas.

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